Cuando ser el mejor no es suficiente

Empatía, palabra mil veces escuchada que define la capacidad de las personas de ponernos en el lugar del otro e interactuar con él. Implica llevarnos bien con los demás, ser comprensivos con ellos… ¡incluso caerles bien!

En el ámbito laboral, la empatía es una de las cualidades más deseables en cualquier persona, tanto más cuanto más elevada sea su posición en la jerarquía de la empresa. Un jefe de departamento, un directivo, el CEO de la compañía… precisan para desarrollar satisfactoriamente su labor el apoyo de su equipo. No basta con sus propias capacidades.

Pero, ¿qué sucede cuando alguien es muy bueno en su trabajo pero no ha desarrollado la deseada empatía? Sencillamente, que puede acabar engrosando las cifras del paro. En los últimos días hemos conocido un par de casos muy sonados, potentes ejecutivos que han anunciado el cese de su cargo en dos super multinacionales: Steven Sinofsky, ex-presidente de la división de Windows de Microsoft, y Scott Forstall, jefe del sistema operativo Mac OS X en Apple. Ambos protagonizaron, en sus respectivas empresas, grandes logros profesionales, y ambos sonaban como posibles sucesores de los CEOs de Microsoft y Apple.

Steven Sinofsky

Scott Forstall

En ambos casos, ser el mejor no fue suficiente. Su actitud negativa y su carácter difícil, su falta de conexión con los clientes y con los miembros de sus respectivos equipos les hicieron fracasar como líderes. Dos claros ejemplos de que ser el mejor no significa sólo ser un crack en tu trabajo, significa también ser receptivo, ser agradable, ser humano… en definitiva, ser empático.

Whitney Hess explica ampliamente los casos Sinofsky y Forstall en su post “Being good” . Citando a su vez un artículo publicado en el blog Bits de The New York Times, utiliza para referirse a ellos términos como “actitud abrasiva”, “carácter brusco”, “ambicioso”, “generador de tensiones”, “ególatra”, “incapaz de rectificar”, “apático”, “falta de camaradería”… En fin, dos tipos de personalidad que les abocaron a agotar todos sus recursos y a perder todos sus apoyos.

Nos ha gustado especialmente un párrafo del post de Hess que reproducimos en inglés y traducimos a continuación al castellano:

“When you lack empathy for your customers, you will fail to provide a product and service that takes their problems away and lets them do better work and be better people. When you lack empathy for your colleagues, you will fail to collaborate, predict market conditions, meet business objectives, and create a positive atmosphere in which to work. No customers, no profits. No colleagues, no company. It’s a simple equation: empathy = prosperity.”

“Cuando te falta empatía hacia tus clientes, no puedes ofrecerles un producto o servicio que solucione sus problemas y les ayude a hacer mejor su trabajo y a ser mejores personas. Cuando te falta empatía hacia tus compañeros de trabajo, no puedes colaborar con ellos, predecir las condiciones del mercado, establecer objetivos de negocio y crear un ambiente positivo en el que se trabaje a gusto. Sin clientes no hay beneficios. Sin compañeros no hay empresa. Es una ecuación muy simpe: empatía = prosperidad.”

10 comentarios para “Cuando ser el mejor no es suficiente”

  1. Reyes Ramon dice:

    Hola Marta .
    Me ha encantado el artículo y lo suscribo 100%
    Felicidades y gracias !
    Reyes

    • Marta Martínez dice:

      Realmente, es una lástima cómo la falta de empatía puede hacer fracasar a grandes profesionales. Es una capacidad que debemos trabajar tanto o más que cualquier otra. ¡Gracias por tu apoyo, Reyes!

  2. Pilar dice:

    A veces es difícil ponerse en el lugar de los demás, pero cuando lo consigues, compruebas que todo va mejor así ;-) Gracias por hacernos reflexionar Marta. Un besazo

  3. Amaïa Larrea Elgorriaga dice:

    Saludos a todos!!

    ¡Empatía! Una palabra que vengo escuchando muchísimo en cursos, talleres,
    foros, escritos… y que tan poco veo aplicada en la calle, sobre todo en estos
    momentos de crisis donde lo mejor de todos debiera de aflorar…

    ¡¡Y es tan importante, para la vida cotidiana!!
    ¡Cuanto más trabajo la empatía, más grande soy, (aunque a veces, más sufro)!

    Me ha gustado mucho el artículo, me lo llevo para la sobremesa de mañana.
    ¡Gracias!! Un abrazo

    • Marta Martínez dice:

      Tienes razón, Amaia. La empatía es tan necesaria en el trabajo, como apuntábamos en el post, como en cualquier otro ámbito de nuestra vida. Las personas más empáticas, además, acostumbran a tener más herramientas para resolver las situaciones conflictivas. ¡Gracias por tu comentario!

  4. Sin lugar a dudas, una de las cualidades fundamentales, sobre todo para un buen CM, la empatía.

    • Marta Martínez dice:

      Por supuesto, Joaquín. Los Community Managers nos comunicamos a diario con la empresa, con el cliente, con el seguidor, con el cliente… Si no desarrollásemos la empatía no podríamos cumplir correctamente con nuestro trabajo.
      Gracias por tu comentario.

  5. Juan Urrios dice:

    Es totalmente cierto, desgraciada o afortunadamente en esta vida no gana el mejor sino el mas completo, y eso incluye el tener simpatía, empatía, engagement, caer bien etc.
    Recordais los años de facultad, que era mejor un profesor que supiese mucho u otro que supiese enseñan aunque supiese menos ?, aquí ocurre igual, si caes mal tu progresos serán escasos, todo el mundo irá contra ti.

    • Polinomi dice:

      Es cierto, Juan, no sólo hay que tener las capacidades adecuadas para desempeñarlo sino también poder llevarte bien con los compañeros, los clientes y todos aquellos con los que debas relacionarte. Si no, como les pasó a los dos grandes profesionales que comentamos en el post, no reúnes las condiciones necesarias para seguir en tu puesto.

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